Ay mi cuerpo…

Buenoooo bueeeno, esto no es fácil de aceptar…ni de escribir pero es hora de ir quitándonos los tapujos…

Yo desde que tengo uso de razón he tenido problemas con mi cuerpo, nunca me he sentido realmente satisfecha y sé que hay muchísimas mujeres que andamos por la vida de esta manera.

Siempre he sido delgada, unas veces esquelética y “jalada” o tras veces cachetona y “brazuda”, pero nunca con el “cuerpazo de verano” que me imaginado o soñado.

Pasé por trastornos de alimentación cuando estaba en mis años de colegio y volví a caer en ellos cuando estaba en la universidad. Así fue, horrible y duro. Por dicha nunca más me volvió a pasar (o nunca más me volví a dejar boicotear por mí misma)

¿Y por qué viene el tema? Pues porque conforme voy avanzando en años, mi metabolismo se va desacelerando. Ya con comer “poco” un par de días, no tengo el abdomen más plano al tercero. Ya no.

La celulitis aparece en lugares donde nunca había estado antes, no se va con unas cuantas abdominales. No, no. Ya no.

Sí, voy haciéndome más “vieja”, me va costando más estar “fit”, más sin embargo también me va importando menos tener ese cuerpazo de verano. Lo que se ha despertado en mí es un deseo de estar bien, feliz, valiéndome un pepino lo que diga la gente. Bien y feliz, eso es todo.

Y no voy a negar que odio que no me queden algunos pantalones, o decir que no me gustaría tener el abdomen de revista, o que trato de taparme ciertas partes cuando voy a la playa. No lo niego, soy así. Pero poco a poco me voy liberando de todas estas amarras que me tuvieron esclavizada la mayor parte de la vida.

¿Y qué quiero rescatar de todo esto?

Que cuesta tiempo aprender a autoaceptarse, cuesta y no es fácil. Es trabajo de todos los días. Pero sí se puede 🙂

Con el tiempo aprendemos a conectarnos más con nosotras mismas, a saber qué se siente bien para nuestro cuerpo: qué alimentos, qué estilo de ropa, qué tipo de gente, qué clase de ambientes, qué forma de movernos/ejercitarnos, qué rituales de espiritualidad.

Mientras tratemos de conocernos y saber qué hace que nuestro cuerpo se sienta bien y en armonía con todo mi ser -mente, espíritu, emociones- voy a irlo apreciando y amando cada vez más.

Y para las que están pasando en este preciso momento por esos lugares oscuros, feos y peligrosos, de autoestimas lastimadas, de menosprecio por sí mismas, o de comparaciones sin fundamento… Fuerza, ánimo y fé, sí se puede salir de ahí.

Cuando sientan que es demasiado para sobrellevar por ustedes mism@s, pidan ayuda. Yo pedí ayuda cuando sentí que ya no podía más con mi autodestrucción y ahora agradezco todos esos consejos que me hicieron aprender a aprender.

¡SÍ SE PUEDE y ESTÁ BIEN PEDIR AYUDA!

 

One thought on “Ay mi cuerpo…

  1. perlamoncada dice:

    A mi también me ha tomado años ir dejando de lado el estigma de que como mujer debes ser y verte perfecta, pero tienes razón a mi también me pasa que cada día me importa menos lo que opine la gente y mas como me sienta yo <3, es bonito leerlo de alguien mas, me doy cuenta de que no estoy sola 🙂

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